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Ninguna parte de los sermones en texto puede ser imprimida o difundida. Por favor, grabe en su corazón lo que ha entendido, para compartir la fragancia de Sion.

Elohim los Dioses

Es deber de los hijos obedecer a los padres. De la misma manera, el deber fundamental del hombre es conocer a Dios y obedecer sus mandamientos. Todos los hombres deberían reconocer a Dios, que ha venido al mundo como la luz de la verdad. No obstante, no les resulta fácil hacerlo porque el diablo, llamado"dios de este siglo", ha cegado su entendimiento para que no vean la luz de la gloria de Cristo (2 Co. 4:4).

Os. 6:1-3 『Y conoceremos, y proseguiremos en conocer a Jehová; como el alba está dispuesta su salida, y vendrá a nosotros como la lluvia, como la lluvia tardía y temprana a la tierra.』

Aquí Dios nos dice que el conocimiento de él es una condición para recibir el Espíritu Santo de la lluvia tardía. Es necesario que tengamos un correcto entendimiento de Dios, para que podamos estar revestidos de la armadura del Espíritu Santo y cumplamos la profecía de que el pequeño vendrá a ser mil, y el menor, un pueblo fuerte.

Por esta razón, la Biblia nos aconseja que prosigamos en conocer a Dios y edificar nuestra fe sobre la roca.


El Dios de imagen masculina y el Dios de imagen femenina

En el proceso de nuestro conocimiento de Dios, conozcamos que él tiene dos géneros.

Gn. 1:26-27 『Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.』

Llamamos a nuestro Creador"Dios altísimo", y consideramos que él es uno. Sin embargo, podemos ver en Génesis que cuando los Dioses hicieron a todas las criaturas y también al hombre, dijeron:"Hagamos al hombre".

Si un artista utilizare un modelo masculino, pintará el retrato de un hombre; y si, por el contrario, empleare un modelo femenino, obtendrá el retrato de una mujer. Dios, nuestro Creador, hizo al hombre a su propia imagen, y los creó varón y hembra. Esto indica que Dios posee ambas imágenes, masculina y femenina.

La mayoría de los estudiosos de la Biblia han descrito a Dios siempre como una figura masculina, a la que llaman"Padre"; pero no hablan de Dios como figura femenina. La Biblia describe a Dios como masculino y femenino, pero esto va en contra de la costumbre y doctrina de ellos; por esta causa, consideran que constituye una herejía creer en Dios Madre así como se cree en Dios Padre, desconociendo intencionalmente esta verdad.

No obstante, la verdad se revelará en algún momento. Recuerden que Dios puso como condición para recibir el Espíritu Santo, que prosiguiéramos en conocerlo. Cualquier persona de este mundo conoce al Dios que dividió el Mar Rojo; incluso los que no son cristianos conocen al Dios que creó a Adán y a Eva, que hizo todas las cosas en seis días.

Entonces, ¿qué aspecto de Dios proseguiremos en conocer? Que como existe un Dios masculino que es el Padre, existe también un Dios femenino que es la Madre. Cuando comprendamos correctamente esto, tendremos un pleno entendimiento de todos los principios de vida y sabiduría descritos en los 66 libros de la Biblia.

Adán y Eva fueron creados a imagen de Dios. Primero, él hizo a Adán, y luego decidió crear una ayuda idónea para él; para ello, hizo caer sueño profundo sobre Adán, e hizo a Eva de una de sus costillas (Génesis 2).

¿Qué clase de ayuda necesitaba Adán de Eva? El hombre no puede dar a luz a los hijos ni amamantarlos. Cuando Dios creó a los seres humanos, encargó estas cosas a la mujer.

Cuando Dios creó a Adán y Eva, le dio a cada uno su propio deber. Adán era figura del que había de venir (Ro. 5:14); entonces, su esposa Eva representa a la esposa del Cordero, la esposa de Cristo en su segunda venida. Esta sorprendente verdad está escondida en Génesis.

Necesitamos comprender cuál es el ministerio del Dios masculino y cuál el del Dios femenino. Este es el punto de partida de nuestro entendimiento de Dios.


El rol de la Madre es dar vida

Ampliemos nuestro conocimiento de Dios mediante su providencia en la creación del hombre a su imagen.

Gn. 2:4-24 『[…] Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente. […] mas para Adán no se halló ayuda idónea para él. Entonces Jehová Dios hizo caer sueño profundo sobre Adán, y mientras éste dormía, tomó una de sus costillas, y cerró la carne en su lugar. Y de la costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre. Dijo entonces Adán: Esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne; ésta será llamada Varona, porque del varón fue tomada. Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne.』

Gn. 3:20 『Y llamó Adán el nombre de su mujer, Eva [que significa vida], por cuanto ella era madre de todos los vivientes.』

Esta providencia descrita en Génesis, nos permite entender que Adán es un modelo de Cristo, que Eva representa a la esposa de Cristo, y que toda la humanidad que vive en la tierra está personificada por sus hijos: Abel simboliza a los que serán salvos, y Caín, a los que no lo serán.


La historia de la humanidad controlada por Dios Elohim

Veamos a los Dioses trabajar juntos diciendo"hagamos".

Gn. 11:1-9 『Tenía entonces toda la tierra una sola lengua y unas mismas palabras. Y aconteció que cuando salieron de oriente, hallaron una llanura en la tierra de Sinar, y se establecieron allí. […] Y dijeron: Vamos, edifiquémonos una ciudad y una torre, cuya cúspide llegue al cielo; y hagámonos un nombre, por si fuéremos esparcidos sobre la faz de toda la tierra. Y descendió Jehová para ver la ciudad y la torre que edificaban los hijos de los hombres. Y dijo Jehová: […] Ahora, pues, descendamos, y confundamos allí su lengua, para que ninguno entienda el habla de su compañero. Así los esparció Jehová desde allí sobre la faz de toda la tierra, y dejaron de edificar la ciudad. Por eso fue llamado el nombre de ella Babel, porque allí confundió Jehová el lenguaje de toda la tierra, y desde allí los esparció sobre la faz de toda la tierra.』

En Génesis 1, Dios hizo al hombre y a la mujer, diciendo:"Hagamos al hombre". En Génesis 11, vemos a los Dioses trabajar juntos, diciendo:"Descendamos, y confundamos"; hallamos al Dios masculino y al Dios femenino deshaciendo la soberbia de los hombres e impidiéndoles continuar con su mala obra.

Is. 6:7-10 『Después oí la voz del Señor, que decía: ¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros? Entonces respondí yo: Heme aquí, envíame a mí.』

Dios dice en el libro de Isaías:"¿Quién irá por nosotros?" Con esto también podemos entender que tanto Dios Padre como Dios Madre, trabajan juntos haciendo la obra del evangelio para nuestra salvación.

En muchos versículos podemos ver a los Dioses trabajando juntos, diciendo"hagamos". En el texto original en hebreo, la palabra correspondiente a Dios en singular, es El o Eloha, y su forma plural Elohim significa Dioses.

Elohim [Dioses] crearon todas las cosas, e hicieron a la humanidad diciendo:"Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza". Dios Padre y Dios Madre han trabajado juntos desde el principio: trabajaron juntos para deshacer la altivez de los hombres al impedirles seguir con la construcción de la torre de Babel, diciendo:"Descendamos, y confundamos"; y también trabajaron juntos para llamar al profeta Isaías, diciendo:"¿Quién irá por nosotros?" Así, vemos que Elohim, Dios Padre y Dios Madre, trabajan juntos.


Dios ha de aparecer en su debido tiempo como el Espíritu y la Esposa

Ahora, averigüemos cuándo aparecerán en carne Elohim, que existen en espíritu. Elohim los Dioses han trabajado juntos desde el principio de la Creación, y estarán juntos para completarla.

1 Ti. 6:14-16『[…] hasta la aparición de nuestro Señor Jesucristo, la cual a su tiempo mostrará el bienaventurado y solo soberano, Rey de reyes, y Señor de señores, el único que tiene inmortalidad, que habita en luz inaccesible; a quien ninguno de los hombres ha visto ni puede ver, al cual sea la honra y el imperio sempiterno. Amén.』

La Biblia dice que Dios nos mostrará su aparición a su debido tiempo. El hecho de que vaya a revelársenos visiblemente y que lo podamos ver con nuestros ojos, significa que vendrá en la carne. A semejanza del hombre, a semejanza masculina y femenina, está profetizado que Dios vendrá a esta tierra, hecho un poco menor que los ángeles. Pero él es el mismo Dios que ha estado trabajando un plan de salvación de seis mil años desde Adán.

Hay un nombre del Salvador para cada época, pero el nombre del Dios femenino no aparece. Esto se debe a que Dios Padre es el representante de ambos, de la manera que en la placa de la puerta de una casa aparece solo el nombre del padre, a pesar de que existe también una madre en ese hogar.

En el libro de Romanos, se explica que el pecado entró en el mundo por un hombre, Adán. En realidad, fue Eva la que pecó primero; sin embargo, se menciona solo el nombre de Adán, porque es representativo de ambos. Lo mismo sucede con el nombre del Salvador de cada época: se ha empleado simplemente el nombre de Dios Padre como un nombre representativo.

Solamente Dios puede darnos vida, porque él es el único que tiene inmortalidad. Veamos cómo aparecerá Dios, el único Ser inmortal, en su debido tiempo.

Ap. 22:17 『Y el Espíritu y la Esposa dicen: Ven. Y el que oye, diga: Ven. Y el que tiene sed, venga; y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente.』

Aquí podemos ver que Dios aparece como el Espíritu y la Esposa en su debido tiempo, para darnos el agua de la vida.

Ap. 19:6-8 『Y oí como la voz de una gran multitud, como el estruendo de muchas aguas, y como la voz de grandes truenos, que decía: ¡Aleluya, porque el Señor nuestro Dios Todopoderoso reina! Gocémonos y alegrémonos y démosle gloria; porque han llegado las bodas del Cordero, y su esposa se ha preparado. Y a ella se le ha concedido que se vista de lino fino, limpio y resplandeciente; porque el lino fino es las acciones justas de los santos.』

Ap. 21:9-10 『Vino entonces a mí uno de los siete ángeles que tenían las siete copas llenas de las siete plagas postreras, y habló conmigo, diciendo: Ven acá, yo te mostraré la desposada, la esposa del Cordero. Y me llevó en el Espíritu a un monte grande y alto, y me mostró la gran ciudad santa de Jerusalén, que descendía del cielo, de Dios,』

El Cordero y su Esposa son Dios Padre y Dios Madre, que han aparecido en su tiempo indicado. Nuestro Padre y nuestra Madre han aparecido para dar vida a sus hijos en los últimos días.

El libro titulado"El Misterio de Dios y la Fuente del Agua de la Vida", describe en su capítulo 24, que el Espíritu y la Esposa aparecerán y guiarán a los gentiles a la salvación. Dios profetizó que mostraría su aparición, y la profecía se ha cumplido: Dios es el único que puede darnos vida, y el Espíritu y la Esposa ahora nos dan el agua de la vida; ellos son el verdadero Dios que ha aparecido ante nosotros.


La serpiente (el diablo) es la enemiga de la mujer (la Madre)

La Biblia nos advierte de la existencia de un enemigo que trata de impedir que reconozcamos la verdad acerca de Elohim –Dios Padre y Dios Madre–, pretendiendo con esto imposibilitarnos de recibir la bendición de la vida eterna. El enemigo es el diablo, que intenta conducirnos al camino de la muerte, al impedirnos conocer a Dios, quien nos da el agua de la vida.

Gn. 3:14-15『Y Jehová Dios dijo a la serpiente: Por cuanto esto hiciste, maldita serás entre todas las bestias y entre todos los animales del campo; sobre tu pecho andarás, y polvo comerás todos los días de tu vida. Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar.』

Esta profecía fue cumplida parcialmente por Jesús en su primera venida. El diablo es nuestro enemigo, debido a que se ha convertido en el enemigo de Elohim, en especial de nuestra Madre.

La serpiente (el diablo) es una perpetua enemiga de la mujer. La mujer (nuestra Madre) nos guía a la vida, pero la serpiente (el diablo) busca conducirnos a la muerte. La enemistad que existe entre ellas desde el principio, continuará hasta el fin del siglo. El diablo, con sus engaños, pone innumerables obstáculos a quien desea saber la verdad acerca de la Madre. Para impedirnos conocer a la Madre, quien puede darnos vida, niega los escritos de la Biblia acerca de Elohim, empleando palabras engañosas y todo tipo de confabulaciones. Vemos, pues, que el diablo hace todo lo posible para devorar nuestras almas y llevarnos a la muerte.

Cuantos más obstáculos nos pone, más alertas y auto controlados debemos estar, para poder resistir al diablo con un correcto entendimiento de Dios.


El nuevo pacto revela a Dios Madre

A través del nuevo pacto, podemos alcanzar un completo entendimiento de Dios. La Biblia dice que la ley ha sido nuestro ayo, para llevarnos a Cristo (Gá. 3:24). Por eso, acerquémonos a Elohim los Dioses mediante el nuevo pacto.

Jer. 31:21-22 『[…] Jehová creará una cosa nueva sobre la tierra: la mujer rodeará al varón.』

Jer. 31:31-34 『He aquí que vienen días, dice Jehová, en los cuales haré nuevo pacto con la casa de Israel y con la casa de Judá. […] Pero este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Jehová: Daré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón; y yo seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo. Y no enseñará más ninguno a su prójimo, ni ninguno a su hermano, diciendo: Conoce a Jehová; porque todos me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande, dice Jehová; porque perdonaré la maldad de ellos, y no me acordaré más de su pecado.』

Jeremías 31:22 declara que una nueva cosa es que la mujer rodeará al varón; y en el versículo 31, la nueva cosa se explica como el establecimiento del nuevo pacto.

Si interpretamos esto físicamente, el hecho de que una mujer rodee a un varón no es nada nuevo; pero considerando lo espiritual, podemos darnos cuenta del profundo significado que contiene. La mujer (Eva) era una parte del varón (Adán), pues fue formada de una de sus costillas. Si Dios no hubiera tomado esa costilla del varón para formar a la mujer, ¿cómo habría podido la mujer rodear al varón, si vivía dentro de él? Por esta razón, la cosa nueva que Dios profetizó, significa una cosa que nunca antes había sucedido: la aparición de la Madre que vivía dentro de Dios Padre.

La cosa nueva ha de crearse en el mundo por el establecimiento del nuevo pacto de Dios. Él dijo que a través del nuevo pacto, escribiría su ley en nuestro corazón; y añadió:"Yo seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo. Y no enseñará más ninguno […] diciendo: Conoce a Jehová; porque todos me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande".

En la expresión"yo seré a ellos por Dios", Dios es llamado"Elohim" en el texto original en hebreo. Cuando comprendamos a Elohim los Dioses a través del nuevo pacto, todos conoceremos a Dios, desde el más pequeño de nosotros hasta el más grande, como Dios dijo.

En el libro de Gálatas, vemos que Sara representa el nuevo pacto y a nuestra Madre.

Gá. 4:21-26 『Lo cual es una alegoría, pues estas mujeres son los dos pactos; […] Agar es el monte Sinaí en Arabia, y corresponde a la Jerusalén actual, pues ésta, junto con sus hijos, está en esclavitud. Mas la Jerusalén de arriba, la cual es madre de todos nosotros, es libre.』

Por tanto, Sara representa el nuevo pacto y a nuestra Madre, la Jerusalén de arriba. Mediante el nuevo pacto encontramos la existencia de nuestra Madre. Oseas dice:"Y conoceremos, y proseguiremos en conocer a Jehová". Hemos cumplido esta palabra al conocer a Elohim, a Dios Padre y a Dios Madre, a través del nuevo pacto, para que todos podamos conocer a Dios, desde el más pequeño de nosotros hasta el más grande.


La descendencia de la mujer vencerá al final

Incluso el pueblo escogido de Dios, podría ser destruido por falta de conocimiento (Os. 4:6). Sabiendo esto, el diablo, como enemigo de la Madre, intentará hasta el fin del siglo poner obstáculos a la verdad de la Madre y devorar aun a los escogidos. Juan vio la revelación del dragón, el enemigo de la mujer, de pie sobre la arena del mar, para hacer guerra contra el resto de la descendencia de ella. Y esta profecía se está cumpliendo delante de nuestros ojos: el dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, está reclutando a innumerables personas como la arena del mar, llamados cristianos, para hacer guerra contra la Madre y contra los que la seguimos (Ap. 12:17).

Somos inferiores en número. Pero no necesitamos sentir temor de ellos, porque Dios ha asegurado desde el principio la victoria de nuestra Madre. La Biblia describe el destino final del diablo y de la descendencia de la mujer: el diablo será atormentado en el lago de fuego que no se apaga, y la descendencia de la mujer recibirá la corona de la vida como"vencedores", y disfrutarán de la herencia eterna por siempre y para siempre.

Elohim los Dioses fueron quienes crearon al hombre,declarando:"Hagamos al hombre a nuestra imagen"; castigaron a los hombres por su mala obra de la construcción de la torre de Babel, diciendo:"Descendamos"; y ellos mismos llamaron a Isaías como profeta, declarando:"¿Quién irá por nosotros?" De esta manera, Elohim, los Dioses masculino y femenino, han trabajado juntos. De acuerdo a la promesa, aparecieron como el Espíritu y la Esposa en su debido tiempo (en los últimos días), para darnos vida. Ahora vivimos bajo el reinado de Elohim los Dioses y, gozosos y alegres, les damos gloria.

Abramos nuestros ojos espirituales; nuestra Madre, la Jerusalén celestial, ha venido a esta tierra para darnos vida eterna. Como sus hijos, debemos alegrarnos y gozarnos con ella (Is. 66:10-14). Como hijos de los Padres celestiales, que reinan sobre nosotros y nos guían, tenemos que seguir al Espíritu y la Esposa por dondequiera que vayan.